[vc_row][vc_column][vc_column_text]Intentar anticiparnos al futuro es algo que no nos hemos inventado los data scientists: desde tiempos ancestrales, todos los pueblos han intentado encontrar qué factores influyen en que vaya a haber mejores o peores cosechas, si van a encontrar o no el amor verdadero o si podría llegar el día en el que por fin les tocaría la lotería. Sin embargo, no todos los fenómenos que ellos consideraban como posibles predictores del futuro parecen tener relación con los hechos que buscaban anticipar: posos de café, sangre de corderos degollados o alineaciones de planetas eran tenidos en cuenta para prever, por ejemplo, si este año la época de lluvias sería más fuerte que el año pasado. Algo parecido debe utilizar el Fondo Monetario Internacional a la hora de realizar sus previsiones económicas sobre la deuda o el PIB de los países, ya que las variables que utilizan no parecen funcionarles demasiado; por ejemplo, tras aplicar sus políticas desde 2008, en 2011 pronosticó para Grecia un aumento del PIB del 8% para 2015 mientras que hoy es un 10% más bajo que en aquel año, es decir, un error de 18 puntos de nada. ¿Cómo podría haber mejorado esta previsión? Simplemente haciendo lo que hacemos todos: preguntándole a Google.

Posible material de predicción económica de algunos organismos internacionales.

Posible material de predicción económica de algunos organismos internacionales

Y es que la ciencia de datos y, en particular, investigadores de organizaciones tan prestigiosas como
el MIT o la Universidad de Boston, han demostrado que en los registros de búsquedas de Google hay información sobre la evolución de índices económicos, desde el valor de las acciones en los mercados de bolsa al PIB de un país. Pero, ¿por qué sucede esto? El motivo principal es que para invertir en bolsa, debes estar lo más informado posible acerca de la evolución económica, ya sea de un país o de una empresa, y de esta manera cumplir la máxima de comprar barato y vender caro. Cuando una persona quiere informarse, realiza en Google búsquedas que contienen palabras como “economía”, “deuda”, “stocks”, “riesgo” o “paro”, cada una con sus connotaciones, y dejando una impronta en el registro de datos que contiene implícitamente la preocupación o el interés por la economía; la aparición de cambios significativos en el volumen de búsquedas de cada uno de estos términos permite anticipar bajadas o subidas en la bolsa y por tanto diseñar una estrategia de inversión basada en estas métricas. Incluso, los registros de búsquedas de Google contienen información sobre la economía más escondida que directamente el análisis de la evolución del volumen de términos económicos.

Resulta que se ha demostrado que aquellos países donde hay un mayor número de búsquedas referidas al futuro tienen un mayor PIB que aquellos países donde los usuarios buscan más acerca del pasado aunque el motivo por el que esto sucede no está totalmente claro: 1) podría ser por motivos culturales y aquellas sociedades más enfocadas en el futuro, tienden a tener un mayor éxito económico o 2) puede ser debido puramente a la influencia económica del momento y a la infraestructura de comunicaciones disponible en el país.

Independientemente del motivo por el que esto suceda, el hecho es que hay una relación muy fuerte entre la economía y el uso de la tecnología. En el propio uso de las mismas expresamos nuestros intereses y nuestras preocupaciones, buscando información que nos permita tomar mejores decisiones en nuestra vida, ya sea privada o profesional. Como hemos visto en estos casos, la privacidad de los usuarios no se ve amenazada en ningún momento, ya que, básicamente, lo que se hace es contar el número de apariciones de determinados términos en los registros de búsquedas y, sin embargo, es impresionante el potencial que tienen todas estas aplicaciones del Data Science. ¿Hasta dónde pueden llegar todas estas metodologías? La mayoría de estudios en este sentido se enfocan en el nowcasting, esto es, la monitorización de indicadores que ya existían previamente pero en tiempo real y mediante fuentes de datos que anteriormente no se tenían en cuenta, por lo que la respuesta a esto es todavía una incógnita y se necesita investigar mucho más. De lo que nadie duda, es que estamos ante algo que supone una revolución en la forma de analizar e intentar predecir el futuro. ¿Se habrán enterado en el FMI?

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