Madrid y la calidad del aire de sus vecinos

 

Si vives en Madrid, probablemente te hayas enterado estos últimos días de la aplicación por primera vez de uno de los protocolos para Episodios de Alta Contaminación, aprobado por el Ayuntamiento en marzo de 2015. Como ya sabrás, debido a los altos niveles de dióxido de nitrógeno, el jueves se activó el escenario que limita a 70km/h la velocidad en la M-30 y accesos, y el viernes, el que prohíbe además aparcar en zona SER a los no residentes. Tras varias horas de incertidumbre, finalmente el protocolo se desactivó para el sábado y la situación se ha mantenido estable desde entonces.

En PiperLab hemos querido profundizar un poco más para entender en qué consiste este protocolo y qué fue lo que causó su activación el pasado jueves.

¿Cómo se mide la contaminación en Madrid?

Actualmente, la ciudad cuenta con 30 estaciones que realizan mediciones horarias de una serie de parámetros relativos a la calidad del aire. Los más importantes son: dióxido de nitrógeno, ozono y dióxido de azufre, que son los tres contaminantes que tienen un umbral de alerta fijado por ley.

El término municipal se divide en cinco zonas, atendiendo al volumen de población y a la situación geográfica. Son: interior de la M-30 (zona 1), sureste (zona 2), noreste (zona 3), noroeste (zona 4) y suroeste (zona 5). En la zona 1 hay mayor densidad de población y tráfico y es, por tanto, la zona en la que se han ubicado más estaciones. La zona 4 es la que menos estaciones tiene porque corresponde al área de la Casa de Campo y El Pardo, con muchísima menos actividad.

Afortunadamente, los datos que generan estas estaciones son públicos y la documentación asociada es bastante correcta. Sobra decir que en cuanto descubrimos esto, en Piper nos pusimos a cacharrear a ver qué cosas interesantes encontrábamos por ahí.

En primer lugar hemos querido ver cómo han cambiado los niveles máximos de dióxido de nitrógeno a lo largo de los últimos años:

En el gráfico de arriba se ven dos cosas importantes:

  • Los niveles del contaminante son estacionales: aumentan todos los años alrededor de octubre, y comienzan a disminuir cuando llega febrero. Es decir: ¡ahora mismo estamos en la época mala!
  • La zona 1 solía tener una contaminación mucho más alta que el resto, pero a partir del año 2010 esto dejó de ser así. ¿Por qué podrá ser? Intentemos descubrirlo…

El siguiente mapa muestra la ubicación de las estaciones, y el máximo nivel mensual de NO2 que alcanzan a lo largo del tiempo.

Tratemos de compararlo con la gráfica de arriba: ¿se aprecia algún cambio en el mapa en los primeros meses de 2010? Efectivamente, en el año 2009 comienza un proceso de reubicación de algunas de las estaciones, y a principios del 2010 la disposición de la red cambia totalmente: las estaciones pasan a distribuirse de forma más espaciada por todo el término municipal, en lugar de concentrarse la gran mayoría en el centro de la ciudad. Así se consigue disponer de información más precisa del resto de áreas de la ciudad, pero algunas de las estaciones que registraban mayores niveles de contaminación desaparecen, y a esto posiblemente se deba el cambio tan brusco de tendencia.

Aunque en los últimos años parecen haber mejorado, los niveles de contaminación medidos en el centro de Madrid siguen sin ser buenos. Por ejemplo, enero y febrero de 2015 fueron dos meses pésimos, y es probable que esto contribuyera a la creación, en marzo, del famoso Protocolo para Episodios de Alta Contaminación de Dióxido de Nitrógeno.

¿En qué consiste el protocolo?

A grandes rasgos, el funcionamiento es el siguiente: se establecen tres niveles de actuación (preaviso, aviso y alerta, de menor a mayor importancia) que se activan si la contaminación registrada en las últimas horas ha sido alta en varias estaciones. Si se activa algún nivel de actuación, al día siguiente se toman las medidas contempladas en el escenario que corresponda de acuerdo con la gravedad del nivel de actuación y la evolución de los últimos días:

  • Escenario 1: limitación de la velocidad a 70 km/h en M-30 y accesos. Se activa si se dan dos días consecutivos de preaviso o un día de aviso.
  • Escenario 2: además de lo anterior, prohibición de aparcar en zona SER a los no residentes. Se activa si se dan tres días consecutivos de preaviso o dos días de aviso.
  • Escenario 3: además de lo anterior, restricción del tráfico en la almendra central al 50% de los coches. Se activa si se dan tres días consecutivos de aviso.
  • Escenario 4: además de lo anterior, restricción del tráfico en la M-30 al 50% de los coches. Se activa si se da un día de alerta.

El protocolo contempla además medidas de información a la ciudadanía y de promoción del transporte público.

¿Qué sucedió la semana pasada?

Para responder a esta pregunta primero hemos de profundizar un poco en los niveles de actuación del protocolo:

  • Preaviso: se activa cuando dos estaciones de una zona superan los 200 μg/m³ durante dos horas consecutivas.
  • Aviso: se activa cuando dos estaciones de una zona superan los 250 μg/m³ durante dos horas consecutivas.
  • Alerta: se activa cuando tres estaciones de una zona superan los 400 μg/m³ durante tres horas consecutivas.

Y ahora que somos unos completos expertos en el tema, podemos pasar a analizar por qué se activaron el jueves y el viernes de la semana pasada los escenarios 1 y 2 del protocolo del Ayuntamiento de Madrid.

La siguiente gráfica nos puede ayudar: en ella se muestran las mediciones horarias de las estaciones de la zona 1 (la que hizo saltar las alarmas)  que superaron los 175 μg/m³, entre el martes 10 de noviembre y el viernes 13 de noviembre.

Los valores más altos de contaminación se registraron por la tarde-noche todos los días. Veamos qué ocurrió en cada uno de ellos:

  • Martes 10: tanto a las 20h como a las 21h, las estaciones de Avenida Ramón y Cajal y de Escuelas Aguirre registraron un valor por encima del umbral de preaviso. Tenemos por tanto el primer día de preaviso (¡y por los pelos no llegamos al umbral de aviso!).
  • Miércoles 11: a las 19h, la medición de NO2 de Ramón y Cajal y Plaza Castilla (entre otras) subieron por encima del umbral, y lo mismo sucedió a las 20h. Desde este momento se tiene el segundo día de preaviso y se activa por tanto el escenario 1 para el día siguiente (limitación de velocidad en la M-30 y accesos).
  • Jueves 12: a las 21h pasan el umbral las estaciones de Escuelas Aguirre y Barrio del Pilar, y esto sucede de nuevo a las 22h. Por tanto, a esta hora se ha dado el tercer día consecutivo de preaviso, y se activa entonces el escenario 2 (limitación de velocidad y prohibición aparcamiento en zona SER para no residentes).
  • Viernes 13: parece que la situación mejoró este día y en ningún caso hubo dos estaciones que superasen el umbral en la misma hora. Por tanto, se desactivaron todos los escenarios y volvimos a la normalidad.

Seguro que estarás de acuerdo en que el principal problema de este protocolo es que hasta altas horas de la noche no se sabe si al día siguiente va a haber algún tipo de restricción, con lo cual es posible que mucha gente no se entere a tiempo o no pueda cambiar de planes. ¿Se te ocurre alguna forma de mejorar esto?

Por cierto, esta semana estaremos como expositores y ponentes en Logistics Madrid 2015A lo mejor tenemos que empezar a meter predicciones de nivel de contaminación en los modelos de planificación de operaciones

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4 thoughts on “Madrid y la calidad del aire de sus vecinos

  1. Excelente análisis y muy necesario. Lo que más me llama la atención es el hecho de que se hayan disminuido el número de estaciones de medición en la zona centro de Madrid, que es la que más contaminación acusa. Esto hace que las alertas no sean tan numerosas y salten menos, dando la falsa impresión de que han mejorado los niveles de calidad del aire en Madrid, cuando no es así. La obligación de la aministración es implementar medidas para mejorar la calidad del aire de forma real y no enmascarando los datos, ya que la salud de los ciudadanos depende de ello.

    El otro dato que me parece importante es el de que los valores que sirven para determinar según el protocolo el nivel de contaminación sólo se conocen a última hora de la tarde y eso hace que los ciudadanos no puedan estar informados sobre lo que deben hacer con suficiente antelación. Supongo que la actual administración tendrá que trabajar en la reforma del protocolo para mejorarlo, como así han manifestado.

    Y el tercer tema que se deriva de todo este análisis es el de la necesidad de un cambio en las costumbres de los ciudadanos en cuanto a la forma de moverse por la ciudad y sus alrededores. Demasiado tiempo hemos pasado potenciando el transporte privado y la afluencia masiva de coches desde la periferia de la provincia hacia la capital y abandonando el transporte público con reducción en la frecuencia y el número de unidades. Es hora de hacer pedagogía hacia la población y de facilitar el uso del transporte público, que es más adecuado para mantener la buena calidad del aire.

    Gracias por la información

  2. Hola Inés, gracias por tu comentario.

    El martes no se llegó al nivel de aviso, quizás te refieras al miércoles. Para llegar a ese nivel tiene que suceder que dos estaciones lleguen a los 250 microgramos durante dos horas consecutivas.

    Efectivamente, las 21h el martes las estaciones de Ramón y Cajal y Escuelas Aguirre superaron las dos ese umbral, pero ni a las 20h ni a las 22h sucedió lo mismo, así que el nivel de aviso no se activó (no hubo dos horas consecutivas en las que se sobrepasase el umbral). ¡Pero por poco! Porque a las 20h horas, Escuelas Aguirre se quedó a un solo microgramo de no llegar a los 250. Si esto hubiese pasado, la limitación de velocidad (escenario 1) se habría activado el miércoles en lugar del jueves.

    El miércoles, sin embargo, sí se alcanzó el nivel de aviso a las 21h (las mismas dos estaciones superaron el límite de 250 a las 20h y a las 21h). Lo que pasa es que para el protocolo es lo mismo tener dos días consecutivos de preaviso que uno de preaviso y el siguiente de aviso: en los dos casos al tercer día se activa el escenario 1. Por tanto, a las 20h ya se sabía que el miércoles iba a aplicarse la restricción de velocidad, y lo que ocurrió a las 21h no supuso ninguna diferencia.

    Espero haber resuelto tu duda

    María.

  3. ¿Formas de mejorarlo? Sería tan sencillo como que el período de medición diario comience a las 12 del mediodía. Así, cada mediodía sabríamos si el día siguiente se va a activar el protocolo o no. La desventaja, creo que asumible, es que la respuesta a la polución es un poco más lenta, si la polución se produce exclusivamente después del mediodía.
    En el caso estudiado, por ejemplo, el protocolo no se habría activado hasta el viernes.

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María Medina

Autor: María Medina

Data Scientist en PiperLab