La magia del mentoring: los beneficios para el mentor.

Mucho se ha hablado del valor que el mentoring aporta a los mentorizados, pero poco de lo que contribuye al desarrollo del mentor. Está comprobado que el mentoring no solo beneficia la carrera de los mentees, los mentores también pueden obtener importantes beneficios. De esto vamos a hablar en este artículo, de cómo el mentor puede sacar el máximo partido a una relación. Cuatro son a mi juicio los logros más importantes que obtiene un mentor a cambio de su generosidad, y son: el desarrollo de competencias de liderazgo, la oportunidad de poner en práctica habilidades de relación, la mejora sustancial de las habilidades de comunicación y escucha y la posibilidad de tomar una mayor conciencia de uno mismo.

Todo programa parte de un buen cruce entre participantes y para ello es fundamental contar con un repositorio de datos que nos ayude a identificar por un lado los intereses y necesidades del mentorizado y por otro los conocimientos, habilidades y experiencias que puede y desea aportar el mentor a una relación. El tiempo de los cruces manuales está tocando a su fin, y una nueva era de relaciones sugeridas ha nacido, una nueva realidad que se apoya en algoritmos y motores de emparejamiento que exploran y proponen perfiles. Estamos ante un escenario que se apoya en herramientas de inteligencia artificial, en matching learning, en etiquetas, en big data…bien lo sabe el equipo de PiperLab, responsables de que yo esté escriendo este artículo en su web.

 

Una vez establecidos estos cruces, lo que define y marca el inicio de una relación de mentoría son los objetivos que se marca el propio mentorizado, ya que son estos los que le dan propósito al trabajo conjunto; sin embargo, también es cierto, que el compromiso del mentor para compartir su conocimiento y su tiempo con el mentorizado es una de las claves fundamentales que hace posible que la relación prospere y genere los frutos esperados.

Así que, si deseas que una relación de mentoría también te aporte beneficios como mentor, pon a prueba las siguientes ideas:

  • Al compartir tus experiencias, examina también tus propios fracasos, no te centres solo en los momentos de éxito de tu carrera. La vida no son solo momentos de gloria. De los momentos difíciles, de los errores que has cometido, de aquellas situaciones en las que has fracasado también se pueden sacar grandes lecciones, de ellas se pueden aprender muchas cosas. ¿Cómo saber que has triunfado si nunca has fracasado?
  • Utiliza esas experiencias, en ocasiones dolorosas, como una herramienta de aprendizaje con tus mentorizados. Las personas pueden sacar lecciones de mucho valor escuchándote más hablar de tus dificultades y de tus errores que de las decisiones acertadas que te han permitido lograr lo que has conseguido.Si eres honesto y abierto con tu mentorizado y abordas esos momentos de especial dificultad, verás que esa vulnerabilidad que muestras no solo le enseñará que es lo que no hay que hacer, también estimularán en él nuevas ideas. Te sorprenderá lo valiosas que son esas conversaciones tanto para él como para ti.

 

Pídele a tu mentorizado retroalimentación de tu capacidad de escucha y de tus habilidades de comunicación

A medida que crecemos profesionalmente y tomamos más responsabilidades como líderes en nuestros respectivos trabajos, podemos olvidarnos de que en ocasiones no somos tan perfectos, buenos y tan importantes como creemos. Puede ser duro para quien está acostumbrado a ser el centro de las reuniones, quedarse callado, y esto es justo lo que se espera de ti como mentor. Porque uno de los principales errores que suelen cometer los mentores es no dejar de hablar. No es mejor comunicador el que más habla sino el que más escucha y pregunta.

Yo sé que como mentor uno puede sentir la obligación de compartir cada pedazo de información que se le ocurre sobre el tema que se trata, pero lo que se espera de una relación de mentoría es en muchas ocasiones, justo lo contrario, se trata de ayudar a que el mentee descubra por si mismo las mejores soluciones y tome sus propias decisiones. Hay que buscar el momento más adecuado para aportar un buen consejo. Hay que ganarse el derecho a darlos.

Compartir una historia personal o explicar una teoría puede ser muy útil para quien la escucha, pero recuerda que las conversaciones han de implicar comunicación entre dos partes. El respirar es aspirar e inspirar, del mismo modo el comunicarse implica escuchar y hablar. No se trata de mantener aburridos monólogos en nuestra comunicación, por mucho que pensemos que podamos aportar gran valor con nuestra experiencia y conocimiento. El silencio es una de las herramientas claves de un buen mentor.

De veras, no temas preguntarle a tu mentorizado como lo estás haciendo, que te diga que es lo que piensa, como siente que progresa la relación, que es lo que estás haciendo bien y que podrías hacer diferente para que la relación sea más provechosa.

Pon en práctica un liderazgo personalizado

Un buen líder hace que cada individuo se sienta importante por sí mismo. Tu relación de mentoría te proporciona una gran oportunidad para practicar esta habilidad a título individual. Una manera de llevarlo a cabo es siendo extremadamente franco. Ser extremadamente franco significa, decir lo que uno piensa y al mismo tiempo preocuparse por la persona a la que se lo estás diciendo. Tener en cuenta sus sentimientos y emociones. Pensando bien lo que se dice y hacerlo con un ánimo positivo, con el propósito genuino de contribuir a su crecimiento.

 

Cuando te enfocas en el crecimiento y en el desarrollo de tu mentorizado, te estás dando a ti mismo, como mentor, una oportunidad única para crecer y evolucionar

Una retroalimentación real y honesta puede ser una de las mejores maneras de retar a tu mentorizado, incluso cuando esta retroalimentación pueda resultarle dura de escuchar. De esta manera le puedes aportar una visión clara de donde crees que se está equivocando y lo que le impide lograr sus objetivos. Este enfoque debes de complementarlo con ideas de cómo abordar estas deficiencias. Un enfoque equilibrado le puede ayudar a lograr de una forma más rápida los objetivos que busca y ahorrarle mucho tiempo.

Muéstrate abierto al aprendizaje

Las relaciones de mentoría se enfocan en las metas de aprendizaje que se marca el mentorizado y en las áreas de aprendizaje que él define. Esto no significa que tú no puedas aprender también. Utiliza la relación de mentoría como una oportunidad única para explorar nuevas temáticas, tendencias, diferentes teorías de gestión de personas, aprende de temas que estén incluso fuera de tus áreas de conocimiento y experiencia, imprégnate de asuntos nuevos para ti. La esencia del mentoring está en compartir experiencias y vivencias con otras personas, en situaciones de este tipo es cuando se dan los aprendizajes más profundos.

Si te muestras abierto a aprender de los demás y de entornos muy diferentes, podrás descubrir cosas nuevas en las relaciones de mentoría que a corto y medio plazo te pueden ser muy útiles para tu propia realidad. No descartes nunca aprender de tu mentorizado, esto es lo que se denomina mentoring inverso, situaciones en la que acabas siendo mentorizado por alguien a quien supuestamente vas a ayudar, pero que tiene mucha experiencia, conocimiento y competencia en asuntos que tú no tienes.

Nunca dejes de ampliar tu red profesional de contactos

Solo porque eres un mentor eso no significa que tienes que tener todas las respuestas que se te planteen. Uno de los valores más importantes que ha de tener un buen mentor es la humildad. La esencia del mentoring consiste en contribuir al crecimiento del mentorizado poniendo en común los mejores recursos de los que dispones. Si para ello es necesario que le conectes con otra persona con mayor conocimiento sobre un tema que le interesa, que le recomiendes alguna charla TEDx sobre alguna temática, que le remitas un artículo o le referencies un libro concreto, no dudes en hacerlo.

Al mismo tiempo que lo haces por él lo haces para ti. El mentoring consiste en construir relaciones y la mejor manera como puedes llevarlo a la practica es incorporando a la relación nuevos recursos y generando nuevas conexiones.

El mentoring consiste en construir relaciones y la mejor manera como puedes llevarlo a la práctica es incorporando a la relación nuevos recursos y generando nuevas conexiones.

Después de todo, cuando te focalizas en el crecimiento y desarrollo de otra persona, también te estás dando a ti mismo la oportunidad de mejorar y evolucionar, todo ello afecta tu capacidad de comunicarte, tus habilidades de escuchar las necesidades de otro, tu creatividad para buscar nuevos recursos que contribuyan al logro de los objetivos marcados, y el desarrollo de tu empatía. El 83% de los mentores que han participado estos últimos años en los programas de mentoring que hemos gestionado en la Red de mentoring de España nos han manifestado sentir que ellos mismos han logrado mucho más de las relaciones con sus mentorizados. Esta es la magia del mentoring, la razón que nos empuja a no dejar nunca de aprender de los demás.

 

(Con la publicación de este post, Julio colabora en la investigación del proyecto «Match point contra el cáncer de mama», en el que trabaja la investigadora María Salazar Roa, junto con su equipo en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas)

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Julio Rodríguez Díaz

Autor: Julio Rodríguez Díaz

Julio es director de la Red de Mentoring de España