‘La sociedad debe ofrecer altavoz y visibilidad a las mujeres para que seamos agentes del cambio»

Con motivo del Día Internacional de la Mujer celebrado ayer, esta semana hemos realizado en ‘Data is in the Air‘ un programa dedicado al papel de la mujer en las profesiones denominadas STEM (Science, Technology, Engineering and Maths) así como en los entornos tecnológicos de la digitalización y la transformación digital.

Para ello hemos contado con la participación de Eduvigis Ortiz, responsable de Alianzas Estratégicas en SAS y experta en Ciberseguridad; Ana Galve, directora corporativa de Operaciones logísticas en el grupo Hefame; Zaida Sampedro, Subdirectora General de Infraestructuras y Operaciones de la Agencia para la Transformación Digital de la Comunidad de Madrid, y Vicepresidente de Estrategia Digital de la Sociedad Española de Informática de la Salud; Natalia Martos, Ceo y Fundadora de Legal Army, y Raquel Serradilla, Vicepresesidente de la AEERC (Asociación Española de Expertos en Relaciones con Clientes).

Además de los habituales  Esther Morales, Socia de PiperLab, que como cada lunes nos acompaña en el programa; Julio Rodríguez, director de la Red de Mentoring de España, y Luis Vicente Muñoz, periodista y director de Capital Radio.

Las cinco invitadas han coincidido en que «la situación de la mujer es mucho mejor que hace años. Son cada vez más las que entran en el mercado laboral y las que ascienden a puestos de dirección».  En palabras de Esther, «por primera vez en la historia hay 1,5 millones de mujeres en España por encima de 55 años que se encuentran ahora mismo en el mercado laboral. Eso supone un incremento de un 81% con respecto a hace 10 años».

Pero este dato positivo contrasta con otra realidad, y es la dificultad de lograr altavoces  para todas aquellas mujeres profesionales, así como los obstáculos a la hora de acceder a puestos de dirección.

«Además de que haya más mujeres referentes, yo pondría el foco en que esas mujeres que ya existen, tengan más altavoces y más visibilidad, para que las niñas de hoy en día puedan decir que quieren ser como ellas«, ha indicado Zaida.

Nosotras somos agentes del cambio. Y somos nosotras las que debemos poner la escalera a las chicas y niñas que vienen detrás. Por eso debemos tener esta visibilidad, para facilitarles también el camino a las que nos siguen

«Nosotras somos agentes del cambio. Y somos nosotras las que debemos poner la escalera a las chicas y niñas que vienen detrás. Por eso debemos tener esta visibilidad, para facilitarles también el camino a las que nos siguen», ha añadido Eduvigis.

Para hacer esto posible, Natalia ha señalado que «es necesario el fomento de una cultura diferente. Una cultura que fomente las capacidades de las mujeres. Y para esto, hay que conseguir que en las jerarquías donde se toman las decisiones haya más equilibrio; haya más mujeres«. Algo que ya están haciendo desde Legal Army, tal y como ha explicado.

Por su parte, Raquel ha querido recalcar que «no podemos minusvalorar las diferencias entre hombres y mujeres.  El éxito de las organizaciones está vinculado con las competencias. Cada uno tenemos las nuestras específicas, y las empresas que gestionan mejor la diversidad de competencias tienen mejores resultados«.

Otro de los temas que se ha tratado en la mesa de hoy ha sido el de las propias experiencias personales relacionadas con los sesgos, limitaciones o diferencias entre hombres y mujeres en determinados momentos de las carreras profesionales, entre las que no han faltado anécdotas como la que ha contado Ana:

«Estudié una carrera de ingeniería, y eramos tan pocas mujeres que sólo había un baño para nosotras en toda la facultad. Teníamos que ir corriendo y atravesar todo el pasillo si queríamos ir entre clase y clase».

Pese a ser una anécdota, el camino profesional de Ana demuestra cómo sigue siendo un camino de hombres:

«Después de la carrera comencé a trabajar en mi vocación, que es la logística, las operaciones…. que también es un mundo tradicionalmente de hombres. Y desde mi experiencia, diría que la asignatura pendiente es la que tiene que ver con el ascenso y la promoción. A mi me ha costado 20 años de mi carrera profesional llegar a una empresa en la que seamos 50% de mujeres en el comité de dirección«.

Zaida ha coincidido con esta realidad, y ha puesto sobre la mesa la responsabilidad de las tareas del hogar, ya que es un factor limitante en el ascenso de las mujeres.

«Muchas veces somos nosotras las que anteponemos ciertas limitaciones por nuestra coyuntura personal (tenemos niños, cuidamos a nuestros padres…) y somos nosotras las que nos cortamos la carrera. Esto se debe de cambiar  en base a un cambio cultural mucho mayor, para que el peso del hogar no recaiga en nostras».

Muchas veces somos nosotras las que anteponemos ciertas limitaciones por nuestra coyuntura personal (tenemos niños, cuidamos a nuestros padres…) y somos nosotras las que nos cortamos la carrera

 

En este sentido, Raquel quiso complementar esta visión con el papel que toman los hombres y el resto de la familia en el impulso de la carrera de las mujeres:

«Soy de las que opina que la suerte se trabaja. Mi crecimiento ha sido de lo más natural, y he abrazado con ilusión todo lo que se me ha puesto sobre la mesa, he aprovechado todas las oportunidades que he tenido para llegar a donde estoy. Pero cuando he tenido que tomar decisiones profesionales difíciles que impactaban en mi familia, también he tenido la suerte de contar con un compañero que me ha ayudado a que las cosas sucedan»

Si quieres seguir escuchando la entrevista, pincha a continuación:

 

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Patricia Pascual

Autor: Patricia Pascual

Responsable de Marketing de PiperLab